Olimpíadas, elites y deporte amateur

Olimpíadas, elites y deporte amateur

El amateurismo en el deporte hoy es un mito. Fue una realidad mientras el deporte no excedió el ámbito de una minoría adinerada (…) Procuraron llevar salud mental y física a quienes no estaban en su condición económica.

Difundieron entre las masas las ventajas del deporte por sobre el alcohol y el vicio. Las masas respondieron al llamado. Los gobiernos advirtieron su importancia social.

– Hagan deporte (dijo el último en llegar)

– ¿Cómo? ¿Con qué?

– Con sus propios medios.

– Para usted es fácil decirlo, ¿por qué no prueba sin los medios que usted tiene? (…)

Allí terminó el verdadero amateurismo. Ese día dejaron de ser todos iguales. Coubertin
dijo:

– Lo importante es competir

Se olvidó de una palabra, tendría que haber dicho:

– Lo importante es PODER competir (…)

Entonces el deporte dejó de ser recreación para ser espectáculo. Y hubo que viajar para poder competir en el espectáculo que creció. Y hubo que pagar las movilizaciones. La única solución que se encontró para que el hombre común concurriera, pudiera solventar sus gastos y dejara satisfecho a su gobierno o a su sociedad fue pagándole. Y entonces se presentan las primeras víctimas. Jim Torphe, Paavo Nurmi. De vez en cuando una para simular (…)

Prefirieron dejar que los acontecimientos se fueran acondicionando a las leyes. La farsa se redujo a una burla necesaria para poder transitar por donde todos iban y prohibía el reglamento.

– Dante Panzeri – El Gráfico